Estos sistemas están diseñados para manejar cargas “desplazadas” (objetos colocados lejos del centro del brazo) que harían volcar un polipasto de cable estándar.
- Cilindro neumático: El “músculo” que utiliza la presión del aire para contrarrestar la carga.
- Brazo de paralelogramo: Estructura rígida de acero que mantiene la orientación de la carga (manteniéndola nivelada) independientemente de la altura del brazo.
- Efector final (herramienta): La “mano” de la máquina, que puede ser una ventosa de vacío, una pinza mecánica o una herramienta magnética.
- Mango de control: Cuenta con una válvula sensible que permite al operador regular la presión de aire para levantar y bajar.
- Articulaciones Rotacionales: Puntos de pivote que permiten un movimiento horizontal de 360°.
Cómo funciona: El efecto “ingrávido”
El brazo funciona según el principio de equilibrio neumático. Al levantar una carga, el sistema detecta el peso (o lo preajusta) e inyecta una cantidad precisa de presión de aire en el cilindro para contrarrestar la gravedad.
- Modo directo: el operador utiliza una manija para ordenar “arriba” o “abajo”.
- Modo Flotante (Gravedad Cero): Una vez equilibrada la carga, el operador puede simplemente empujar o jalar el objeto. La presión de aire mantiene automáticamente el contrapeso, lo que permite al operador posicionar las piezas con gran precisión.
Aplicaciones industriales comunes
- Automotriz: Maniobra de puertas de automóviles pesados, tableros o bloques de motor en una línea de ensamblaje.
- Logística: Paletización de sacos pesados de harina, azúcar o cemento sin fatiga del operador.
- Manipulación de vidrio: uso de pinzas de vacío para mover grandes láminas de vidrio o paneles solares de forma segura.
- Mecánico: Carga de piezas o tochos de metal pesado en máquinas CNC donde la precisión y el espacio libre son estrictos.
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